El hotel
El Hôtel Hermitage Monte-Carlo, hotel de
lujo en pleno centro del Principado de Mónaco, es un remanso de paz y un
símbolo de la elegancia sobria. Muy cerca de las boutiques del paseo Monte-Carlo Shopping, el Hôtel de Paris Monte-Carlo y el Casino de Montecarlo, es un lugar lleno de
matices con un encanto inusual.
Entrar en el Hôtel Hermitage Monte-Carlo es admirar la cúpula de Eiffel, que llena la recepción de
una cálida luz, recorrer el invernadero y deambular por el curioso pasillo Prince. Y, ¿por qué curioso? Porque hace mucho albergaba las caballerizas. El Hôtel Hermitage Monte-Carlo es un lugar con una larga tradición en el buen hacer y
la excelencia.
El punto culminante de una estancia en el Hôtel Hermitage Monte-Carlo: el acceso directo a las Thermes Marins de Monte-Carlo, spa de bienestar y salud
preventiva ultramoderno de Mónaco, por una entrada interior privada (servicio
incluido para los clientes del Hôtel Hermitage Monte-Carlo y el Hotel de Paris Monte-Carlo).
Una propuesta que permite a sus
huéspedes hacer un paréntesis fuera del tiempo para alcanzar el bienestar más
absoluto.



Las habitaciones
La elegancia y discreción del hotel lo convierten en un lugar ideal para llenarse de mimo. Dispone de 262 habitaciones, entre ellas 54 junior suites, 45 suites y 13 suites Diamond.




Restaurantes
Una cocina que
goza de un reconocimiento sin parangón… Y todo un concepto.
Le Limùn es un lugar perfecto para desayunar o
almorzar al mediodía disfrutando de los manjares del chef. También es una excelente elección para merendar y tomar el té
acompañado de deliciosos postres caseros. A la hora del aperitivo, qué mejor
que unas tapas con un cóctel de frutas.
El Pavyllon Monte-Carlo, un restaurante de Yannick Alléno, propone una
carta repleta de manjares excepcionales que pone de relieve los productos
locales para deleite de los sentidos. Una mesa cosmopolita, de acuerdo con la
imagen de Mónaco, muy sencilla. Los días de sol, disfrute de la espléndida
terraza del Hotel Hermitage Monte-Carlo, frente al Mediterráneo, en el conocido Rocher. Excelencia, compartir, modernidad... Tres palabras que describen a la
perfección el Pavyllon Monte-Carlo.


El Abysse Monte-Carlo es el único restaurante japonés con dos estrellas Michelin en Mónaco y en la Costa Azul. Nacido en las tierras interiores de Mónaco, el chef Yannick Alléno sublima las verduras con su dominio de la cocción y sus innovadoras técnicas de extracción. En paralelo, el chef Yasunari Okazaki elabora el sushi con una precisión exquisita, jugando con el sutil equilibrio entre el agua y el aire. En un decorado imaginado por Laurence Bonnel-Alléno, estos dos chefs funden su saber hacer para reinventar el arte del sushi, inspirados por la armonía de los cuatro elementos.
En verano, el Crystal Lounge es el lugar ideal para los amantes de los cócteles, las cartas de vinos modernas y atrevidas y los champanes añejos. Su terraza ofrece una magnífica vista del Principado, con una amplia selección de bebidas y una carta de «finger food» para compartir entre amigos. A partir del 21 de junio, la célebre institución CAMPARI se instalará en los jardines del Hôtel Hermitage Monte-Carlo para una nueva experiencia de mixología y aperitivo. Un Negroni con vistas al mar, en el encanto de un jardín bel époque: ¡la más bella interpretación del verano!

